Por primera vez, seis centros de pensamiento se unen para presentar una hoja de ruta concreta, con cambios normativos específicos y aplicables desde el primer día, para dinamizar el desarrollo económico y social de Colombia en el próximo cuatrienio.
El nuevo gobierno recibirá un tablero complejo: tensiones en el sistema de salud, seguridad energética en entredicho, estrechez fiscal, mayores preocupaciones de seguridad y un clima de negocios que requiere señales. A ello se suma un dato elocuente: en la última década (2014-2024) el ingreso per cápita en Colombia registró el segundo crecimiento más bajo en seis décadas, únicamente por encima de la crisis de final del siglo XX.
Frente a este panorama, seis centros de pensamiento líderes en el país se unieron en un esfuerzo colaborativo excepcional y acordaron construir una guía operativa que ayude a dinamizar la economía y a impulsar el bienestar social. No es un inventario de recomendaciones: es un plan listo para usar.
La alianza empezó a tomar forma a comienzos de este año entre el Consejo Privado de Competitividad, el Centro Regional de Estudios Energéticos (CREE), Así vamos en Salud, el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (CERAC), la Fundación para el Estado de Derecho (FEDe) y el centro de pensamiento económico ANIF. Desde entonces, cada organización lidera un capítulo en su campo de experiencia: competitividad, sector energético, sector salud, seguridad, agricultura, inclusión financiera y mercado de capitales.
El proceso ha incluido mesas técnicas con expertos y una revisión cruzada para asegurar consensos y solidez en las propuestas. Así, el conocimiento técnico, el diálogo y la trayectoria de cada organización se han convertido en la base de esta hoja de ruta.
El resultado no se limita a diagnósticos sectoriales y recomendaciones de política pública. El sello distintivo de Colombia Progresa 2630 es su aplicabilidad inmediata. Con el apoyo de la FEDE, cada propuesta identifica la vía normativa idónea —leyes, decretos, resoluciones o circulares— y el detalle operativo necesario para que el Ejecutivo pueda ponerla en marcha desde el día uno. Del diagnóstico a la acción.
Esta hoja de ruta no pretende abarcar todos los temas de un plan de gobierno; se concentra en las áreas de especialidad de cada centro aliado. Busca, eso sí, aportar insumos que alimenten el diálogo sobre el futuro del país, con un valor agregado: la definición de la normativa necesaria para materializar cambios que requiere el país.
En los siguientes artículos, los líderes de cada centro delinean los temas más relevantes y adelantan algunas de las medidas que presentarán en detalle al nuevo gobierno. Este es apenas un abrebocas de la propuesta de Colombia Progresa 2630 para avanzar hacia un país más competitivo, inclusivo y sostenible.


